Automatizar actualizaciones parece una buena práctica. Y a veces lo es. Pero no siempre.
Actualizar sin revisar implica asumir que:
- el sitio está bien construido
- no hay dependencias frágiles
- todos los cambios son compatibles
Eso rara vez es cierto en sitios reales.
El mantenimiento sano implica:
- revisar qué se actualiza
- entender qué cambia
- probar antes de aplicar en producción
- tener backups confiables
Mantener no es “estar al día”.
Es reducir el riesgo.
Un sitio bien mantenido no es el que se actualiza más rápido, sino el que sobrevive mejor a los cambios.
