“Tenés muchos plugins” suele decirse como diagnóstico rápido. Pero la cantidad, por sí sola, no dice nada.
Un sitio con:
- 25 plugins bien elegidos
- configurados correctamente
- con responsabilidades claras
puede funcionar mejor que uno con 8 plugins mal usados.
Los problemas aparecen cuando:
- hay plugins que hacen lo mismo
- se usan plugins para resolver decisiones de arquitectura
- se agregan plugins como parches temporales que nunca se revisan
Cada plugin debería responder a una pregunta clara:
¿qué problema específico resuelve este plugin que no debería resolver otra cosa?
Si no hay respuesta, probablemente sobra.
